Los beneficios de practicar yoga en familia

En estos tiempos modernos la sociedad vive en una contradicción permanente. Hemos conquistado grandes retos como la inmediatez, la velocidad, y la globalización. Casi podemos llegar a decir que todo lo que deseamos de cualquier parte del mundo lo tenemos aquí y ahora rápidamente. Pero, por el contrario, hemos perdido en valores tan esenciales como la privacidad, el bienestar y la paz.

Vivimos en mundo tan agitado que nos cuesta encontrar momentos de pausa, calma y desconexión. Como reservarnos tiempo para nosotros mismos, nuestro bienestar, y sobre todo para pasar tiempo de calidad en pareja y con nuestros hijos. Podemos buscar tiempo para realizar artes y manualidades juntos. Pero también hay otras actividades como practicar el yoga en familia. Una disciplina milenaria que nos permite hacer deporte, conectar cuerpo y mente ofreciendo importantes beneficios tanto físicos como psicológicos.

¿Cuáles son los beneficios del yoga en familia?

El ejercicio físico

Practicar yoga en familia siempre resulta más motivador y divertido que hacerlo solo. Y es una muy buena manera de enseñarles des de pequeños la importancia de hacer ejercicio físico como un hábito saludable en sus vidas. Todas las posturas del yoga permiten aumentar la flexibilidad y fortaleza de nuestros músculos. Al realizar estiramientos constantes conseguimos más fluidez mejorando así la circulación de la sangre. Además, con los movimientos dinámicos los más pequeños desarrollan habilidades de coordinación y equilibrio. Todo ello hace que nuestra salud física mejore.

La gestión de las emociones

Entre los beneficios más importantes de esta actividad física está el autoconocimiento y la relajación. Dos puntos que influyen directamente en la gestión de las emociones. Con el yoga se hace una gran labor de introspección. Los niños toman seguridad en sí mismos, y también desarrollan la autoestima y el aceptarse a uno mismo tal cual es. Con los ejercicios de respiración aprenden a tranquilizarse y a encontrar la calma y la paz mental algo que les servirá de por vida cuando se encuentren en situaciones difíciles. De la misma forma, aprenden a identificar y autocontrolar sus emociones como la felicidad, la tristeza, el miedo o la ira.

La confianza mútua

Cuando se realiza yoga en grupo también hay interacción y conexión los unos con los otros. El hecho de realizar una actividad en familia hace que mejoren los vínculos, la relación y la comunicación entre todos sus miembros. Y al trabajar conjuntamente las posturas estamos participando activamente en generar confianza mútua los unos con los otros (tanto el niño hacia los padres, como los padres hacia el niño). Además, se fortalecen valores como el respeto, la entrega, la lucha o la colaboración.

La concentración

Una de las premisas del yoga y la meditación es poder vivir el momento presente, concentrarse en él sin perdernos en el pasado o en lo que vendrá. En la infancia es habitual ser dispersos y algo caóticos, y poco a poco tienen que ir adquiriendo la importancia del orden y de la concentración para poder organizarse. Incluso para relajarse uno tiene que fijar su atención en la respiración, y eso llevado en el día a día les ayuda a concentrarse mucho más rápido.

La espiritualidad

Cuando se practica esta disciplina milenaria se fomenta la atención plena, la concentración y mejora la forma de respirar. Todo ello despierta nuestra autoconciencia y el encuentro con el ser interior de cada uno. Y al practicarlo en familia nos permite conocernos un poco mejor unos a otros. El yoga es unión con uno mismo, con la familia, la sociedad, la naturaleza y el mundo que nos rodea. Todo ello ligado con ejercicios de visualizaciones y actividades que potencian la imaginación y creatividad de los más pequeños. Propiciando una sensación de bienestar absoluta.

¿Nos vamos a practicar yoga?

Para entrar en materia y animaros a practicar yoga en casa aquí os dejamos algunas recomendaciones literarias y un juego.

 

 

Un libro que nos habla de la importancia de practicar yoga y de acercarnos al mindfulness en familia. A través de este libro los niños aprenderán a relajarse y a respirar bien. Las ilustraciones están inspiradas en el tradicional interés del yoga por el mundo de los animales, con sencillas y divertidas instrucciones para aprender en casa algunas posturas de yoga.

 

 

 

 

 

Una perfecta introducción al yoga para los más pequeños. Con una propuesta lúdica de nueve ejercicios de yoga simples para niños de primeras edades. Estos se lo pasarán muy bien moviéndose y probando las posturas básicas con Little Yoga. Este libro ilustrado interactivo también incluye información útil para padres y educadores. Disponible en inglés.

 

 

 

 

 

 

Eduyoga es una fantástica propuesta para que los niños aprendan yoga jugando. Consta de 27 cartas, 20 de las cuales son de posturas de Yoga relacionadas con animales o elementos de la naturaleza, 4 son para aprender técnicas de respiración, y 2 más con cuentos que invitan a la reflexión. Este juego fomenta valores y hábitos posturales a menudo olvidados. Una manera fácil y divertida de conocer el yoga que gustará a los pequeños de casa.

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